2016 - Los Alpes en Moto - 8ª parte (Día 18)



18º día - miércoles 24 de agosto

GOLLING AN DER SALZACH



160 km


Este día a las 8:00H ya estábamos desayunando en la habitación del hotel, había amanecido un día perfecto para rodar en moto, al igual que ayer esto había que aprovecharlo, por lo que antes de las 9 de la mañana ya estábamos rodando dirección el primer destino de hoy, el cual lo teníamos a unos 10 kilómetros de donde estábamos. A las 9 en punto llegamos a la entrada, justo a tiempo para ser los primeros visitantes del día en entrar a recorrer la Garganta Lammerklamm, una pequeña garganta excavada en la roca por acción del Río Lammer y a la que se accede descendiendo por un camino con unas cuantas escaleras, 125 escalones para ser exactos, no mucha distancia, pero si un poco estrecho y que puede resultar pesado si hay más turistas, por lo que debido a la ausencia de más turistas la recorremos sin dificultad descendiendo hasta lo más profundo de esta bonita garganta.

Espectacular día para rodar en moto.

Esperando a que abra la taquilla de la Garganta Lammerklamm.

Una vez dentro a descender los más de 100 escalones que nos llevarán al interior de estas estrecha garganta.



Garganta esculpida durante miles de años por acción del Río Lammer.






























Estaríamos en este lugar sobre una hora aproximadamente, Ana continúo un rato más siguiendo el camino paralelo al río, pero yo decidí regresar al aparcamiento, donde a esta hora ya empezaban a llegar más turistas. En el aparcamiento, esperando que Ana acabara la visita llegó una furgoneta con un grupo de jóvenes afganos que estaban pasando unos días en un campamento cercano, tanto ellos como las cuidadoras que venían con ellos quedaron enamorados de la moto y no pararon de subirse a ella para hacerse fotos, querían hacerse fotos con la moto, pero cuando me apartaba me decían que no, que también querían hacer la foto en la que estuviera yo, eso si, muy educados y siempre pidiendo permiso para subirse a la moto preguntándome cosas acerca del viaje que estábamos haciendo, y queriendo saber muchos más datos sobre mi, sobre el lugar en donde vivía, sobre la moto, etc., muy simpáticos y agradables, la verdad.







Seguidamente, unas fotos que tomó Ana de su paseo por el sendero de madera que hay para recorrer el curso del Río Lammer.
















Tras la visita a esta garganta deshicimos el camino y nos dirigimos a visitar aquella agradable mañana el Castillo Hohenwerfen, castillo que se puede visitar entre los meses de abril y octubre. Esta enorme fortificación data del siglo XI y se asienta en lo alto de un promontorio de la montaña Hockkönig, en la ribera del Río Salzach. Para acceder a este castillo que parece sacado un bonito cuento se puede hacer de dos maneras diferentes, una es la cómoda, que consiste en acceder hasta el interior de la fortaleza usando un pequeño tren cremallera que nos evita la caminata montaña arriba por entre un bonito, eso si, bosque, y que supone la otra forma de acceder a esta bella edificación. La primera opción es de pago aparte del precio de la entrada, pero al segunda es gratuita. Como esta visita también entraba con la tarjeta turística, solo tuvimos que pagar a mayores el viaje de ida y vuelta en el elevador. Nosotros ni que decir tiene que elegimos, tanto para acceder como para el descenso de la forma cómoda y rápida.


El Castillo Hohenwerfen desde el área de descanso de la autopista A10.

Justo para el otro lado, hay una espectacular vista a los macizos de Tennen.

Elevador que nos deja en el interior de la fortificación.




Como sorpresa, aunque yo si que lo sabía, llegamos justo a tiempo, de ahí mis prisas previas a entrar al castillo, para contemplar una bonita exhibición de cetrería, ya que durante siglos esta edificación fue una importante base de caza y fue lugar donde este tan noble arte casi era una religión para las personas que moraban entre sus muros. De hecho en este lugar se asienta el primer museo sobre cetrería de Austria y donde he dicho, todos los días hay una bonita exhibición donde podemos ver aves de todo tipo, desde buitres, hasta preciosas y majestuosas aves como diferentes tipos de águilas, y donde apuntaré que verlas surcar el cielo con el paisaje que rodea este lugar es, si cabe, más espectacular.
























De todas las aves que vimos, a mi personalmente, la que más me gustó fue un bello ejemplar de Águila Calva, o más conocida como Águila Americana, la que fascinó a más de uno de los allí presentes. Este bello animal deleitó a todos con su impecable vuelo y el joven cetrero nos la enseño de cerca, aunque repetían una y otra vez que no se podían tocar los animales, todos lo entendimos menos un joven que se quiso pasar de listo con los amigos y casi toca, perturbando así la paz y tranquilidad de este animal, cuando nos tenía a muchos alrededor suyo. Perturbó al animal, y a su cuidador, que con voz ronca le pegó un fuerte grito al estúpido e inconsciente joven, quien había conseguido enfadar al cetrero, quien cogió al precioso animal y se lo llevó, acabando así, de esta forma, el espectáculo. Y claro, más de uno le llamamos de todo, en varios idiomas, al tonto de turno de aquella mañana del castillo.

















Tras el espectáculo todo el mundo desapareció a recorrer el castillo, pero nosotros quedamos disfrutando del lugar y de las preciosas vistas de una forma más tranquila, con muy pocos turistas. Y donde pudimos ver tanto el Museo de Cetrería, como una colección de armas de época, y demás estancias del castillo.




















































Volvimos a la Plaza del Castillo, el centro neurálgico de la fortificación y en donde hay varios establecimientos de restauración, tienda de souvenirs, etc., y lugar desde el cual parten las visitas para realizar el tour guiado del interior del castillo. En esta misma plaza se ve el lugar donde ajusticiaban a los condenados a muerte, se les ahorcaban, aunque eso si, los ajusticiados tenían unas muy bonitas vistas segundos antes de morir a al montaña Tennengebirge, justo enfrente de este lugar. 






Orca con "bonitas vistas"











Pasamos gran parte de aquella mañana en este bonito castillo, y desde allí nos dirigimos al siguiente punto del día, a visitar la Garganta Liechtensteinklamm, a donde ayer habíamos llegado tarde, pero que hoy queríamos visitar con algo más de calma. De camino compramos algo de comer y comimos justo a la entrada de esta atracción natural, atracción que goza de mucha fama, y no es de extrañar, ya que se trata de la más profunda y larga garganta visitable caminando de Los Alpes, por lo que sin duda alguna, ya solo con esos datos, sabíamos que merecía la pena el paseo por este lugar.




Después de la comida, entramos a dar el paseo por esta estrecha y preciosa garganta. Recomendar a todos que aunque sea verano es conveniente llevar algo de ropa de abrigo porque dentro hay mucha humedad y esta fresco. La garganta tiene una longitud total de unos 4 kilómetros, aunque visitables son aproximadamente 1 kilómetro. Tanto la entrada, como la salida se realiza por el mismo lugar, una estrecha en ocasiones pasarela, la mayor parte de ella, de madera anclada a la roca de la garganta y por donde, en ocasiones tienes que tener mucho cuidado, sobre todo en las escaleras, ya que suelen estar mojadas y son algo resbaladizas.













Este lugar tiene una leyenda acerca de como fue creada esta garganta, y es que según cuenta la leyenda el Diablo creó esta garganta cuando le falló un plan, y enfurecido voló sobre este lugar lanzando agua con tanta fuerza que fue capaz de penetrar la roca de la montaña. Yo no sé si esto sería cierto, lo único que sé es que este lugar merece la pena ser visitado, y al parecer más gente, ya que este día había gran cantidad de turistas visitándolo, no es de extrañar que cada año recorran esta garganta unos 100000 visitantes.








Al final del camino acaba en un claro donde hay una bonita y gran cascada que emerge de un bosque y que aporta su agua a los rápidos que bajan de una forma enfurecida y estruendosa garganta abajo.














































Recorremos esta garganta en unas 2 horas, y posteriormente nos dirigimos, sobre las 17:30H a disfrutar de otro fin de jornada en un spa termal de la zona. Para ello nos desplazamos a la localidad de Bad Hofgastein y entramos al Alpen Therme Gastein, donde nos relajamos y disfrutamos del lugar hasta que se nos hace de noche.


















Decir que al igual que en el spa del día anterior la zona de saunas son zonas naturistas, por lo que no solo en el centro termal de ayer lo era. Pero lo que era para todos sin ninguna restricción eran los toboganes y demás atracciones acuáticas que había en este complejo, incluido un cine interior, ubicado en una piscina, desde la cual nos lo pasamos en grande con una película de Mr. Bean.














Ahí dentro de este enorme cilindro esta el cine que veíamos antes.



Y sobre las 21:30H llegamos aquel día al hotel, pero antes de llegar, otra nueva parada de nuevo para contemplar el Castillo de Hohenwerfen, esta vez para admirarlo iluminado en la noche cerrada que era ya. Desde allí para el hotel cercano, una cena y a descansar después de haber pasado otro día bien aprovechado...


Castillo Hohenwerfen de noche.


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